Blog personal de Juanjo López del Corral

lunes, 23 de marzo de 2009

Museo de Arte Contemporaneo de NITEROI. Oscar NIEMEYER







En diciembre estuve unos días en Rio de Janeiro, una maravilla de ciudad que me enamoró, me encantaría para vivir. Además de las playas, paseos y LA NOCHE, sobre cuyo ambiente por cierto tengo que escribir algún día, visité una tarde el Museo de Arte Contemporáneo de NITEROI, proyectada por el ilustrísimo señor D. Oscar NIEMEYER.

Se trata de un edificio singular, tanto por su diseño como por su situación. Como marco señalar que se trata de un proyecto de un centenario Niemeyer en una situación increible: Niteroi es una ciudad muy cercana a Río de Janeiro, se encuentra enfrente, al otro lado de la bahía de Guanabara.

Desde Río de Janeiro se puede ir por coche, cruzando un enorme puente de 14 km de longitud visible desde casi todo Río (no muy recomendable pues las excursiones que me ofrecieron eran !de 30 euros por persona!. Lo mejor es ir en ferry, por 1 euro ida y vuelta, con unas vistas increibles de la bahía y salidas constantes desde la Estacao de Barcas. Tarda 15 minutos en ir y se te pasa volando pues las vistas son maravillosas.


El museo fue construido en 1996, es una especie de platillo volante situado sobre un promontorio frente a las costas de Niteroi con unas vistas fabulosas de Rio de Janeiro.

Algunos datos del edificio: 16 metros de altura con una anchura máxima de 50 metros. Hice unas fotos fabulosas, recomiendo un vistazo a estas fotos que están en la web oficial del museo.

En este artículo hay un resumen fabuloso del proyecto y la obra. Extracto de ahí las palabras exactas del ARQUITECTO:

"El terreno era estrecho, rodeado por el mar y la solución ocurrió naturalmente, teniendo como punto de partida el inevitable apoyo central. De él, la arquitectura ocurrió espontánea como una flor. La vista hacia el mar era bellísima y había que aprovecharla. Suspendí el edificio y bajo él el panorama se extendió todavía más rico. Definí entonces el perfil del museo. Una línea que nace desde el suelo y sin interrupción crece y se despliega, sensual, hasta la cobertura. La forma del edificio, que siempre imaginé circular, se fijó y en su interior me detuve apasionado. Alrededor del museo creé una galería abierta hacia el mar, repitiéndola en el segundo pavimento, como un entrepiso inclinado sobre el gran salón de exposiciones".


Se entienden "in situ" genial estas ideas, además añadiría que observé que la generatriz del volumen troncocónico corresponde exactamente con la pendiente de la ladera del Pan de Azucar, que se ve al fondo en Río de Janeiro como complemento volumétrico que resulta un guiño divertido, una relación complementaria.


Las fotos son algunas de las que hice en el viaje. Recomiendo las fotos que comenté antes de la web del museo, seguro que los profanos de la arquitectura se sorprenderán de esta obra proyectada por un señor a la edad de 100 años.

2 comentarios:

ramon dijo...

¿el arquitecto tenía 100 años cuando hizo este proyecto? ¿no os jubilais nunca?

Parece un platillo volante, muy muy raro, no sé si me gusta o no de hecho.

juanjo dijo...

Algunos no se jubilan nunca y el éxito les llega tarde.. o largo :-)

Una de las obras que más me gusta de Frank Lloyd Wright, uno de los supermega ilustrísimos señores, el Museo Guggenheim de Nueva York se acabó cuando el arquitecto tenía 91 años (por cierto no lo vió inaugurado, sí acabado porque murió medio año antes de la inauguración) y le dieron cera hasta en el carnet de conducir al pobre que hasta entonces era muy reconocido por otro tipo de edificios. Eso sí fue innovar y renovarse a la vejez :-)